Fábricas sin luz: Cavidea pide abrir la ley energética al capital privado
La Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos advierte que las fallas del sistema eléctrico y la falta de diésel y gas limitan las plantas propias de las fábricas.

La Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea) expresó su preocupación por el efecto que tiene la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional sobre la producción de las fábricas del sector. Su presidente, Juvenal Arveláez, pidió que la ley en materia energética que debate la Asamblea Nacional deje espacio a la inversión privada para recuperar el servicio.
Según Arveláez, las plantas de autogeneración de la industria agroalimentaria, es decir, los generadores con los que las empresas producen su propia electricidad cuando falla la red, enfrentan límites logísticos por el suministro continuo de diésel y gas. Sin ese combustible, la alternativa a los cortes también se complica.
El dirigente gremial sostuvo que la ley debe abarcar toda la cadena del servicio: generación, transmisión, distribución y comercialización. También señaló que la tarifa eléctrica actual no refleja los costos de operación que exige el mantenimiento del sistema.
A pesar de estas dificultades, Arveláez aseguró que la industria mantiene el abastecimiento del mercado interno. Además, dijo que el sector ha ampliado la presencia de productos venezolanos en mercados de la región, como Chile, Ecuador, Argentina y Perú, así como en el estado de Florida, en Estados Unidos, y en países europeos.
El gremio también consideró favorable que el país vuelva a insertarse en el sistema financiero internacional, porque abriría líneas de crédito para la industria. Arveláez afirmó que las empresas no temen competir con firmas internacionales, siempre que haya igualdad de condiciones frente a los productos importados.
Lo que significa
Las empresas de alimentos dependen de combustible para sus propios generadores cuando la red falla. Si el suministro de diésel y gas se interrumpe, producir y abastecer los anaqueles se vuelve más difícil, y el sector pide que la nueva ley abra la puerta a capital privado para reparar el servicio.
Con información de Descifrado (se abre en una ventana nueva)


