Dinero fresco en camino: el BID desembolsaría US$ 2.000 millones a Venezuela
Un reporte extraoficial ubica el primer pago entre finales de octubre y principios de noviembre, dentro de un plan de US$ 12.000 millones. Antes, el Directorio del organismo tiene que aprobarlo.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) haría efectivo entre finales de octubre y principios de noviembre un primer desembolso de US$ 2.000 millones para Venezuela, según información extraoficial divulgada este lunes 12 de octubre.
De acuerdo con ese reporte, serían los primeros US$ 2.000 millones de un total de US$ 12.000 millones que el organismo proyecta prestar al país. A comienzos de 2027 llegaría otro desembolso por el mismo monto. Ni el BID ni el Gobierno venezolano habían confirmado las cifras al cierre de esta nota.
A qué se destinaría el dinero
Según el reporte, los recursos se usarían para fortalecer el área social, incluido el pago de bonificaciones, y para inversiones en salud y educación.
El camino hasta aquí
El BID suspendió los préstamos a Venezuela en mayo de 2018, cuando el país dejó de pagar. Hoy mantiene más de US$ 2.000 millones en atrasos de capital e intereses, según fuentes citadas por Reuters. Estimaciones citadas por la agencia EFE ubican la deuda total con el banco en unos US$ 2.500 millones, monto que debería reembolsarse o reestructurarse antes de acceder a nuevas líneas de financiamiento.
Tras la captura de Nicolás Maduro en enero y la llegada de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, el BID anunció en junio el reinicio formal de las relaciones, al aceptar a Calixto Ortega como gobernador de Venezuela ante la institución. En julio anunció un paquete de donaciones de al menos US$ 1 millón para la emergencia por los terremotos del 24 de junio. El 2 de octubre reabrió su oficina en Caracas.
Lo que falta: el visto bueno del Directorio
A fines de septiembre, el presidente del BID, Ilan Goldfajn, impulsaba un préstamo de US$ 2.500 millones para el país, pero enfrentaba resistencia dentro del Directorio Ejecutivo, según dos fuentes citadas por Reuters. Los reparos apuntan a la capacidad de pago de Venezuela y a que otros organismos multilaterales todavía no dan señales de respaldo.
Cualquier operación debe aprobarla el Directorio, de 14 miembros, donde Estados Unidos concentra el 30 % del poder de voto. El préstamo se tramitaría bajo un esquema especial, que para Venezuela tiene un tope de US$ 500 millones. Para llegar a US$ 2.500 millones, el banco necesitaría una excepción de tamaño y otra por no existir un programa vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Goldfajn dijo a Reuters que el BID trabaja en una «nota de compromiso» con Venezuela, un plan de corto plazo que suele anteceder a la reanudación del financiamiento.
Las fuentes añadieron que los atrasos podrían saldarse con un préstamo puente de un tercero, un mecanismo estándar para reincorporar al sistema financiero internacional a los países con deudas vencidas.
Lo que significa
Si el desembolso se concreta, el BID volvería a prestarle a Venezuela desde que suspendió los créditos en 2018, con recursos para programas sociales, salud y educación. Antes tienen que darse la aprobación del Directorio y una salida para los atrasos del país con el banco.
Con información de Alertas24 (se abre en una ventana nueva), Finanzas Digital (se abre en una ventana nueva) y El Diario (se abre en una ventana nueva)


