Deuda externa: economistas piden auditoría y respaldo del FMI antes de reestructurar
Los cálculos van de US$ 170.000 millones a US$ 300.000 millones, según quién los haga, y los especialistas advierten que sin una cifra exacta no se puede negociar.

Tres economistas coincidieron en un foro de la Universidad Central de Venezuela (UCV) en que la reestructuración de la deuda externa, anunciada por el Gobierno en mayo, necesita una auditoría independiente y el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) para avanzar.
Venezuela está en suspensión de pagos desde 2017. El 13 de mayo de 2026, la encargada del Ejecutivo, Delcy Rodríguez, anunció un proceso «integral y ordenado» para reestructurar la deuda pública externa y la de Pdvsa. Reestructurar significa renegociar con los acreedores los montos, los plazos y las condiciones de pago.
¿De cuánto es la deuda?
Ese es el primer problema. María Antonia Moreno, investigadora de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), estima la deuda externa entre US$ 175.000 millones y US$ 200.000 millones, y advierte que podría ser mayor porque las condiciones de los préstamos con Rusia y China no son públicas.
Asdrúbal Oliveros, director de la firma Summa, ubica la deuda en US$ 175.000 millones, pero dijo que cálculos de Centerview Partners y de la Casa Blanca la sitúan entre US$ 240.000 millones y US$ 300.000 millones. «Antes de negociar, es imprescindible precisar la cifra», afirmó.
Leonardo Vera, profesor de la Escuela de Economía de la UCV, calcula que ronda los US$ 170.000 millones, lo que equivale a unos US$ 6.000 por habitante.
Para comparar: el Fondo Monetario Internacional estima que el producto interno bruto (PIB) venezolano fue de US$ 82.800 millones en 2025.
Qué proponen
Moreno planteó negociar una «quita», la reducción formal y permanente del capital que se debe. «Sin un descuento importante, el proceso será inviable y agravará la crisis económica», dijo.
Oliveros destacó que el respaldo de organismos multilaterales como el FMI es clave para que la reestructuración sea creíble y reabra el acceso a los mercados financieros. Según el economista, el país necesita ese crédito para invertir en petróleo y gas, y a la vez resolver la crisis eléctrica, controlar la inflación y hacer una reforma fiscal.
Vera sugirió aplicar primero un programa de estabilización macroeconómica y evaluar bonos con descuento, ligados al crecimiento del PIB o con pagos parciales en bolívares, como los usados en Sri Lanka.
Lo que significa
Una reestructuración exitosa podría reabrir el crédito internacional para el país y para PDVSA. Los economistas advierten que, sin auditoría ni acompañamiento del FMI, el proceso sería más largo y costoso.
Con información de Crónica Uno (se abre en una ventana nueva) y Runrunes (se abre en una ventana nueva)


